“Nana de la desaparición” de Sebastián Moreno

Título: Nana de la desaparición.

Autor: Sebastián Moreno.

Género: Teatro social.

Editorial: Ediciones Invasoras.

Nº de páginas: 85.

Precio: 11€.

Enlace a punto de venta: invasoras.

RRSS: twitter, instagram.

Sinopsis.

Nana de la desaparición” discurre bajo la lluvia de la selva de Borneo, a modo de alegato lírico contra la destrucción del planeta, y en especial sus selvas, no hace tanto guardianas de vida y ahora asoladas por la avaricia. Sebastián Moreno imagina en esta obra trazos de la estancia en la selva de la científica primatóloga Biruté Galdikas junto a su joven ayudante Liuba, en una especie de entrenamiento de la mirada, al tiempo que uno de los últimos orangutanes de Borneo: Muk, lanza al aire su desgarradora y sonora voz.

Biografía.

Nacido en Palma de Mallorca en 1985. Licenciado en Pedagogía, lleva años combinando las facetas de autor, actor y director de escena.

El autor.

Vive en Madrid y es, desde 2015, junto a Raquel Calonge y David Utrilla, director y dramaturgo de la compañía La Casquería, con quienes ha escrito y estrenado “Nadie come tierra”, “Cartílagos en technicolor”, “Bye-bye Shangri-la” y “Pinito, sombras de un trapecio”.

Algunos textos breves han sido incluidos en ediciones colectivas de la Asociación AAT y de Ediciones Invasoras. En 2020, recibe el Accésit Premio Calamonte Joven por su obra “La Orilla también duele”.

Entiende la dramaturgia contemporánea como una manera de intervenir en el mundo, emocionar e invitar al pensamiento.

Reseña.

¡Qué alegría que vuelva el teatro al blog! Han pasado demasiadas semanas. Y me alegra sobre manera que regresemos a este teatro en particular: social, profundo y con un rotundo mensaje. Volvemos al teatro de la mano de “Nana de la desaparición” de Sebastián Moreno.

No sé si seréis mucho de leer la sinopsis o pasáis olímpicamente de ellas. Yo sí las leo antes de comenzar con cualquier libro. No hice una excepción con “Nana de la desaparición”. Leí el nombre: Biruté Galdikas. No tenía ni idea de quién era. Investigó y ya me digo: “¡Vale! Sí que me suena de algo!” Con la información precisa me pongo a ello.

Lo primero que me encuentro es la lluvia. En Borneo llueve unos trescientos días al año. La lluvia acompaña a los personajes y acompaña al lector, al igual que acompaña durante trescientos días al año a los habitantes de Borneo. La lluvia es parte intrínseca de Borneo y de esta obra. Sin la lluvia no se entendería ni la una ni la otra. La lluvia es el alma de Borneo. Cuando leáis la obra, si es que lo hacéis, entenderéis a lo que me refiero. Solo diré que Sebastián logra que entiendas la lluvia en Borneo.

Seguí avanzando páginas y conocí a Muk, un orangután macho habitante de Borneo que se pregunta muchas cosas y les da respuesta casi de inmediato. Se pregunta quién es esa mujer que viene todos los días, aunque ya la conoce. Se pregunta dónde estarán las hembras y el resto de su clan, pero ya sabe que casi con seguridad le será difícil volver a encontrarlos. Se pregunta por las higueras, pero con alzar la vista la frente resulta evidente que los han talado. Muk es la voz de Borneo. Como la lluvia es su alma.

Conozco poco más adelante a Galdikas y a Liuba. Galdikas ya mayor, Galdikas ya cansada. Galdikas deseosa de trasladar su conocimiento a otra persona para que continúe la lucha que ella comenzó décadas atrás. Liuba debería ser la elegida, aunque no la ve con la determinación necesaria. Liuba tampoco se ve a si misma con dicha determinación. Liuba es joven y tiene miedo. Liuba tiene que madurar rápido y aprender más rápido si quiere sobrevivir en Borneo. Y Liuba alberga muchas dudas.

Deforestación en Borneo.

Un par de datos que busqué tras llerme “Nana a la desaparición”. El manglar, en la zona costera de la isla, tiene un área estimada de 1,2 millones de hectáreas y solo ocupa un 20% de su extensión original. Según WWF, “hasta 1950, el 96% de la isla era bosque primario, mientras que hoy sólo queda el 44%. La destrucción no se frena, sino que aumenta su velocidad. Un 25% de la superficie selvática ha desaparecido desde 1980”.

El autor nos habla con un estilo intimista y sincero de un problema ecológico que está arrasando una región de nuestro planeta. Una región que es un crisol de especies que ahora mismo están en peligro de extinción. Nos habla del egoísmo del ser humano por creerse amo y señor de este planeta. Nos habla de personas que luchan por la tierra, como Galdikas.

Como Alberto de Casso comenta en el prólogo, existen ciertas reminiscencias con “Blanco sobre blanco” de Nani de Julián (la reseñamos hace ya un tiempo. Aquí os la dejo). Dos obras que intentan hacernos recapacitar sobre cómo maltratamos este planeta.

Y aunque es por todo el mundo conocido el probelam de la deforestación, no viene nada mal que desde la literatura nos den un toque y nos hagan pensar. Gracias Sebastián por esta nana.

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