Entrevista a Francisco Javier Rodenas.

Francisco Javier Rodenas

Hola Francisco, ¡muchas gracias animarte a hacer la entrevista! Estamos muy felices de tenerte aquí y seguro que a nuestros lectores les encantará conocerte un poco más gracias a este encuentro virtual. 

En tu libro “Néo Kósmo” hablas sobre una sociedad idílica, donde hay una estructura social sin violencia y muchos están contentos con eso. Me gustaría empezar la entrevista por allí.

1ª. ¿Has soñado alguna vez con un mundo así siendo niño (a los 8 años, por ejemplo)? ¿Te encajaba lo que había? … ¿Cuándo, realmente, apareció la primera primerísima semilla de Neo Kósmo?

No digo nada nuevo si afirmo que, quien escribe, lo hace desde la imaginación. El oficio de escritor nace de la necesidad de plasmar sobre el papel aquellos mundos que imaginamos, con sus paisajes, sus personajes, las relaciones que se establecen entre ellos, sus problemas… Si a eso le añadimos que, en mi caso, crecí con la lectura de novelas como Un mundo feliz o películas como La fuga de Logan, es fácil dejarse vencer por la tentación de imaginar lugares idílicos como el que se plantea en Néo Kósmo.

Con todo, el germen de la novela viene de un sueño. Una noche soñé que visitaba un lugar al margen de la maldad humana. No fue más que un momento, pero sirvió para desarrollar la historia que vino después.

2ª. A veces los personajes cobran vida propia y pueden llegar a sorprender. ¿Alguno de los personajes de Néo Kósmo te ha enseñado algo nuevo que no sabías de ti mismo, del mundo o de otra cosa?

Esta es una pregunta muy interesante. Es curioso, pero antes de embarcarme en esta bonita afición, cuando escuchaba o leía las declaraciones de un escritor afirmando que uno de sus personajes había cobrado vida propia durante el proceso de creación de su novela, pensaba que era idiota (si se me permite la expresión). El tiempo me ha demostrado lo equivocado que estaba. En todas mis novelas ha habido un personaje a priori menor, que ha terminado por hacerse un hueco en la línea argumental. En Néo Kósmo me pasó con Bert Endler, un científico alemán cuya relevancia en la historia no pasaba de ser un mero escudero de Guido Santorini. El suyo, es un papel discreto y, sin embargo, fundamental en el devenir de los acontecimientos.

Probablemente, la mayor lección que me puede dar Endler es que, no es necesario poseer un brillo intenso para deslumbrar. 

3ª. Visto desde fuera el Universo Neo Kósmo parece muy complejo. ¿Qué sentiste al escribir las últimas palabras y poner el punto final en la obra (al terminar la historia, sin contar con la etapa de corrección)? ¿Cuánto tiempo habías tardado en escribirla?

Lo que sentí fue alivio. Sabía que quedaba todavía mucho trabajo por delante, pero también era consciente de que la estructura estaba ahí. Hubo que cambiar cosas después, claro, algunas de cierta importancia, pero tenía la base. Ten en cuenta que me vi obligado a documentarme mucho debido a la complejidad de la historia y los temas tratados. Eso me generó dudas, me hizo abandonar la historia en más de una ocasión, retomarla una y cien veces. Era evidente que me adentraba en terrenos muy resbaladizos y no quería meter la pata. Supongo que, a pesar de todo, habrá cuestiones que le chirriarán a los entendidos en la materia, pero es que, por mucho que uno se documente, se llega hasta donde se llega.

4ª. ¿Hay algún otro arte que te ayude a encender la llama de la inspiración literaria (música, pintura, baile, teatro, cine…)?

Como comentaba antes, el cine. He sentido pasión por las películas desde pequeño. Para mí, una sala (me refiero sobre todo a las viejas salas de cine) es como un portal mágico que te transporta a otro mundo. La penumbra, el haz de luz recorriendo el espacio de detrás a delante, el sonido, la imagen… Es difícil describirlo con palabras.

Aparte del cine, la música, sobre todo clásica y de bandas sonoras, suele acompañarme en el proceso de escritura.

5ª. Ahora vamos a hacerte unas preguntas un poco más frikis. ¿Cuál es tu habilidad más especial y aburrida?

Nunca me he considerado alguien especial, no más allá de lo que lo pueda ser cualquier otra persona, aunque supongo que mi habilidad especial probablemente sea la de eludir preguntas comprometidas como esta. En cuanto a mi habilidad más aburrida, diría más bien la de contar a veces cosas que yo considero interesantes pero que, a las personas que me acompañan no se lo parecen tanto. Cuando me quiero dar cuenta, me he puesto a disertar sin venir a cuento. Es un defecto que me cuesta corregir.

6ª. Si pudieras viajar en el tiempo, ¿viajarías al pasado o al futuro?

Soy de conocer el terreno que piso, así que, sin duda, viajaría al pasado, a ser posible, a un lugar en el que no me devore un dinosaurio o me quemen en la hoguera por herejía.

7ª. ¿Hay algún proyecto nuevo en camino? ¿Podremos volver a leerte pronto?

Algo hay, pero todavía entre costuras. Verás, me sorprende y me fascina la capacidad que tienen otros compañeros escritores para publicar al ritmo que lo hacen. Yo no puedo, necesito descansar cuando publico. No es que deje de escribir, pero bajo el ritmo o me pongo con proyectos poco ambiciosos como algún relato o la columna que escribo para un periódico de mi ciudad. 

Néo Kósmo me dejó especialmente agotado, así que cuando la publiqué en mayo, al comienzo del PLAS, me dediqué a leer más que a escribir, sobre todo a las compañeras y compañeros que se presentaban al premio. Eso me ha permitido descubrir grandes historias y enormes escritores.

8ª.  Para acabar, esta sí que es nuestra pregunta común a todas las personas que entrevistamos. Recomendaciones: un libro, una autora o autor, una canción y un viaje.

Ya que menciono en la pregunta anterior los autores que se han presentado al premio de Amazon, me gustaría recomendar la obra de G.G. Velasco, un escritor autopublicado con siete novelas a sus espaldas, todas ellas de un nivel literario sobresaliente. También Inmemorian, de mi buen amigo Ismael Santiago, ganador del PLAS en 2019. Amazon acaba de reeditarla y la nueva versión todavía es mejor, si cabe. En cuanto a la canción, es difícil decirlo. De las últimas que he escuchado, quizás Hate You, de Ingrid Michaelson. Sobre todo la letra es la representación del dolor extremo. Por lo que respecta al viaje, aquí no tengo dudas: Estocolmo. Es una ciudad impresionante, diferente, hipnotizadora. De hecho, intento plasmar su espíritu en Néo Kósmo (no sé si con mucho éxito).

Gracias por todo, Francisco, te deseamos muchos exitos. Y gracias a todos los lectores por ayudarnos con esta bonita iniciativa literaria.

Os dejamos aquí un enlace a la reseña de “Neo Kósmo” y un link a todas sus obras.

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