EL CASTILLO AMBULANTE de Diana Wynne.

Autora: Diana Wynne Jones

Género: fantasía, juvenil, aventuras

Editorial: Nocturna Ediciones

Nº de paginas: 360

Precio: 15,00 €

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Sinopsis.

En el país de Ingary, donde existen cosas como las botas de siete leguas o las capas de invisibilidad, que una bruja te maldiga no es algo inusual. Cuando la Bruja del Páramo convierte a Sophie Hatter en una anciana, la joven abandona la sombrerería familiar para pedir ayuda en el único lugar mágico que se le ocurre: el castillo ambulante que atemoriza a los habitantes de Market Chipping. Pues dentro no sólo se halla un demonio del fuego, sino también el perverso mago Howl, tan diestro en realizar hechizos como en robar los corazones de las damas. Desde su publicación, El castillo ambulante no ha dejado de reeditarse en todo el mundo y ya está considerado uno de los clásicos modernos de la literatura fantástica. En 2004 fue llevado al cine en una adaptación dirigida por Hayao Miyazaki y producida por Studio Ghibli que resultó nominada al Oscar. Esta nueva edición incluye una entrevista a Diana Wynne Jones, detalles ilustrados y una nueva traducción. «Diana Wynne Jones es, sencillamente, la mejor escritora de libros de magia para lectores de todas las edades». NEIL GAIMAN

Biografía:

Diana Wynne Jones (Londres, 16 de agosto de 1934 – 26 de marzo de 2011)​ fue una escritora británica, principalmente de novelas de fantasía para niños y adultos, así como una pequeña cantidad de no ficción. Algunos de sus trabajos más conocidos incluyen las series de Chrestomanci y El castillo ambulante.

Diana Wynne Jones

Cuando tenía cinco años huyó con sus padre a Gales en la Segunda Guerra Mundial. Desde allí tuvo que trasladarse con su familia a varios lugares. Dijo en una entrevista que sus padres no aprobaban la fantasía y eran muy tacaños respecto a la compra de libros, por lo que ella no tuvo la oportunidad de leer libremente en su infancia. Además le prohiban leer algunos libros clásicos como los de Jane Austin hasta que tuviera dieciséis años. Allí fue cuando empezó a leer todo lo que tenían las estanterías de su casa.

El Castillo Ambulante es el primero de la Trilogía de Inglary. Nunca planeó una secuela cuando escribió este libro, por eso pasaron veinte años entre el primero y el tercero.

Reseña.

Cuando un libro se abre pueden ocurrir muchas cosas. En mi casa, por ejemplo, cada vez que se abre un libro juvenil de fantasía, se crea un agujero negro en el espacio finito del cuarto en el que me encuentro. Y solo se cierra cuando la historia llega a su fin. A través de ese agujero una mano se asoma y con voz encantadora dice: Acompáñame, voy a contarte lo que pasó aquí. Y eso es algo que me apasiona tanto de ese género. ¿A quién no?

Sophie Hatter en la película “El Castillo Ambulante” de Hayao Miyazaki.

“El castillo ambulante” de Hayao Miyazaki, sin lugar a dudas, es mi película favorita de los Ghibli Studio. La he visto muchas veces, tantas que he perdido la cuenta. Que sorpresa fue descubrir un día, en los títulos de la película, que un libro había inspirado al grandísimo director de animación japonés. Empecé a leerlo hace unos años, pero no me gustó. Así que abandoné la lectura. Y ahora, por fin, en este confinamiento eterno, la curiosidad me hizo volver a él y darle una oportunidad. Así que tomé la mano imaginaria que me invitaba a descubrir la historia de Sophie y sus aventuras con mucho gusto. Y entonces, en vez de caminar junto al narrador, me puse las botas de siete leguas* y empecé a correr como si nunca antes hubiera visto ni sabido nada de la historia, sin soltarle de la mano.

El camino me llevó al final del cuento a una velocidad abrumadora. Y me tomé varios días para gestar las ideas después de haberla terminado, mientras investigaba sobre Diana Wynne para crear las pistas de nuestras redes sociales.

He de decir que pocas cosas me han disgustado en el camino, por no decir ninguna. Diana dijo en una de las entrevistas, que la mayoría de sus personajes de sus cuarenta novelas están sacados de personas reales, sobretodo los antagonistas, que solían ser personas que habían conseguido enfadarla en algún momento de su vida. Y es que el realismo brota de las palabras de cada personaje que abre la boca para decir algo o que lo dice con los silencios. En un mundo donde existe una magia accesible a todos, pero a la vez temida, donde hay mitos y leyendas, hechizos y hechizados, una heroína presa de una maldición que la convierte en una anciana, hace un trato con un demonio de fuego para librarse de su hechizo.

—Está bien —dijo—. ¿Cuáles son los términos de tu contrato? ¿Cómo lo rompo?
Una sonrisa púrpura e impaciente se extendió́ por el rostro azul del demonio.
—¿Aceptas el trato? 
—Si tú aceptas romper mi encantamiento —replicó Sophie, con el valiente presentimiento de haber dicho algo fatal. 
—¡Hecho! —gritó el demonio, elevando su larga cara y satisfecha hacia la chimenea—. jRomperé tu hechizo en el mismo momento en que rompas mi contrato! 
—Entonces dime cómo romper tu contrato —dijo Sophie.
Los ojos anaranjados la miraron y luego se apartaron.
—No puedo. Una parte del contrato es que ni el mago ni yo podemos revelar cuál es la cláusula principal. 
Sophie comprendió que la habían engañado. Abrió la boca para decirle al demonio que en ese caso podía quedarse en el hogar hasta el día del juicio final. El demonio se dio cuenta de sus intenciones.

El Castillo Ambulante de Diana Wayne.
Ilustración de Janelle Carbajal, Palos Verdes Estates, US

Una de las cosas que me han inspirado en la lectura de este libro es la idea de que es fácil juzgar a las personas por su apariencia o por sus actos. Sophie solo tiene dieciocho años. Bajo la maldición de la Bruja del Paramo su cuerpo se vuelve al de una persona de noventa años de edad. Y ese personaje heroico sin confianza ni autoestima toma ese rol de la anciana y por fin consigue expresarse libremente bajo la máscara de las arrugas. Ella tiene una firme creencia de que, al ser la mayor de las tres hermanas, está destinada al fracaso, igual que le ocurre al resto de las familias. Pero, ¿no es más cómodo ser uno mismo cuando estas jugando a ser otro? Al fin y al cabo, la educación social muchas veces se centra en que se repriman las opiniones personales, el sentido crítico y se viva en las apariencias. A Sophie no le importa ser juzgada desde su apariencia de anciana. Quizás le hubiera importado más siendo ella misma.

Algo similar ocurre con el resto de los personajes de la historia, creo que es fácil caer en los prejuicios desde la mirada de Sophie, ella solo ve una parte. Y lo más interesante es descubrir que muchas veces las cosas pueden malinterpretarse y hay una verdad mucho más profunda, orgánica e inocente detrás de cada persona.

Eso si, los malos, como en muchas de las historias de fantasía, son muy malos.

Otra cosa sorprendente de El Castillo Ambulante es la riqueza del mundo fantástico en sí. Cada vez estoy más convencida que para crear una novela de fantasía creíble, con un lujo delicioso de detalles, reglas y esencia, se necesitan los mismos años que invirtió Tolkien en la suya. Es todo un reto inventar y decidir todo lo que ocurre en ese mundo nuevo, donde no puedes recurrir a los mismos elementos reales del nuestro todo el rato. Diana Wynne, en mi opinión, sí es una maestra, aunque no puedo compararla con Tolkien, porque sería un verdadero disparate.

Para concluir, creo que es importante recalcar que me hubiera gustado mucho más hablar de la película. Después de varios días de gestación llegué a la conclusión de que a pesar de que el libro me gustase, la historia interpretada en la película de Miyazaki tiene un espíritu más genuino y libre. Puede que se deba a todas las veces que la he visto con admiración o por la belleza que se trasmite a través de la animación 2D a la que tanto hecho en falta en la producción de estos últimos años. Pero realmente considero que la historia de la película me parece tan apasionante que la volveré a ver otras muchas veces y hablaré de ella con la misma admiración e entusiasmo. Al fin y al cabo, a veces es más fácil enamorarse a primera vista y mucho más difícil hacerlo a la segunda.

Aun así invito a todos los curiosos literarios de la fantasía a leer a Diana Wynne. Sobretodo a los que se sienten sedientos de fantasía en esta cuarentena.

2 comentarios

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    • Pasando Páginas el 8 mayo 2020 a las 7:40 AM
    • Responder

    ¿No es más cómodo ser uno mismo cuando estas jugando a ser otro? Con eso me atrapaste. No había escuchado de esta historia, ni de la película, ni del libro. No obstante, si que despertaste mi curiosidad con esta reseña.

    1. ¡Hola @pasandopaginas! Gracias por tu comentario. Si te animas, te invito también explorar el cine de Hayao Miyazaki. Creo que es una herramienta maravillosa para estimular la creatividad tanto de un niño como de un niño adulto.

  1. […] admirador de Diana Wynne, Terry Pratchet, Alan Moore. Acabo trabajando con algunos de ellos, con otros entabló […]

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