Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla.

Cubierta de “Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla”.

Título: Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla.

Autora: Laura Aparicio.

Género: Teatro.

Nº de páginas: 83.

Editorial: ediciones invasoras.

Precio: 12€.

Enlace a punto de venta: Invasoras.

RRSS: twitter, intagram.

Sinopsis.

Z, escritor de reconocido prestigio, se levanta una mañana y sus botas le conducen hasta un contenedor de escombros. Un zapato corona dicho contenedor y esta visión le golpea como si de una revelación del oráculo de Delfos se tratase: es la prueba que necesita para iniciar la búsqueda de ELLA, reportera gráfica en situaciones de conflicto de alto riesgo.

Biografía.

La autora Laura Aparicio.

Comenzando por la arqueología, pasando por la danza y más tarde por la interpretación, en los últimos años su quehacer artístico se centra en la dramaturgia.

Beca de dramaturgia del Teatro Pavón Kamikaze 2019-2020. Forma parte del Laboratorio Rivas Cherif del CDN en dramaturgia e interpretación, y sus estudios en diferentes laboratorios y talleres han sido con José Sanchis Sinisterra, María Velasco, Alberto Conejero, Mauricio Kartun, Antonio Rojano, y en guión con Joaquín Oristrel y Ángela Armero.

Su obra dramática, accesible en contexto teatral: “Lo que tapa la nieve”, “Como animales de zoo en un bombardeo”, “Al otro lado… hambre papel tijera”, “Teatricidios con escalera al fondo”, “3 eran 2″…

Ganadora del IV Certamen Nacional de Textos Teatrales 2018 “Cuenca a escena” con la obra “Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla”.

En 2020 participa en el proyecto internacional #LockeDownlLockeIn (UK) THEATRE EAST N BULL sobre la violencia machista durante el confinamiento con el texto “Tararear bajo la lluvia”. Sus últimos textos disponibles: “Ukrania”, dentro del volumen “La patria de los parias, esclavitudes del siglo XXI”; “Invisibles cinco y tres” en el nº 358 de PRIMER ACTO; y “Mi ciudad en 97m2“., dentro del volumen “De los días sin
abrazos, teatro en confinamiento”; “Perros al sol” en “SEN(O)FOBIA” de Ediciones Invasoras; y la pieza poética “La mecha” para “Ábrete, cielo” de Ediciones Invasoras y Ecologistas en Acción.

Reseña.

Cuando leí por primera vez “Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla” estaba en Granada en mi viaje en solitario anual. Me impactó entonces y me ha vuelto a impactar ahora que lo he releído. (Nota: ¡qué hermoso es releer de vez en cuando!)

Las sensaciones que me transmite esta obra son dispares e ignoro si sabré explicarme.

Desear es un verbo inconcluso que habría que desterrar del diccionario o al menos de nuestras vidas, de tu vida.

Z, “Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla”.

El viaje de Z por Europa para mí es el viaje por las miserias de un continente, por las miserias de Europa. No las de ahora, con todo el tema COVID, sino las que azotan al mal llamado mundo occidental desde hace años. Leo “Cuando se pierde un zapato…” y veo la guerra, el racismo, el egoísmo, la corrupción y la depravación que intentan/intentamos ocultar de nuestro maravilloso primer mundo.

¿Quién es Z? ¿Quién es ELLA? ¿Quién son todos esos personajes que van surgiendo a cada página que pasamos? No lo sé. Podrían ser cualquiera. Podría ser yo. Eso es lo que veo cuando he leído esta obra.

Las escenas se suceden con rapidez y la poesía más pura de los monólogos se entrecruza con diálogos oscuros y duros de personajes. Una de mis escenas favoritas es la que se titula “Como animales de zoo en un bombardeo”, en la que dos soldados dialogan. Y yo me los imaginaba en una tienda de un campo de refugiados mientras fuera las inclemencias del tiempo caen sobre los inmigrantes que se amontonan huyendo de la guerra.

Resultan tan poderosas las imágenes, las sensaciones que transmite Laura en esta obra. Son difíciles de explicar porque no resultan claras, no las veía con nitidez sino como un puzzle incompleto que mi mente iba armando (como la escena de las soldados). Tal vez porque la poesía impregna el texto a cada suspiro que vierte. Y el mejor ejemplo son estos versos:

Ahmed: ¡Pero todo este silencio, mamá!

¿Podré con todo este rugido sepultado?

A veces sí que retumba algo

y la nada grita

y se despedaza en trocitos pequeños

que se parece a un crujir,

a un rechinar.

Y después revienta el desierto.

Escena V: Dónde ir.

No me voy a extender más. Ha sido un placer releer “Cuando se pierde un zapato se pierde una batalla”. Al releerlo lo he redescubierto. Muchas gracias Laura por el regalo de esta obra.

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